Cuando

 Llegará un tiempo en que desearéis ver uno solo de los días del Hijo del Hombre, pero no lo veréis. Lucas 17, 22.
vosotros, muy amados, construid la vida sobre las bases de nuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo. Manteneos en el amor de Dios, esperando la misericordia de Cristo Jesús nuestro Señor, que os llevará a la vida eterna... a él gloria, honor, fuerza y poder desde antes de todos los tiempos, y ahora por los siglos de los siglos. Amén. Judas v.20 al final.
Yo atestiguo
Yo atestiguo a todo el que escucha mis palabras de la profecía de este libro que, si alguno añade a estas cosas, Dios añadirá sobre él las plagas escritas en este libro; y si alguno quita de las  palabras del libro de esta profecía, quitará Dios su parte del árbol de la vida y de la ciudad santa, que están escritos en este libro. Apocalipsis 22, 18-19.
Ahora es la misericordia de Cristo,
Se cumple el tiempo, el que entienda lo verá claro, lo dice:
Y tampoco su palabra se encuentra entre vosotros, pues no recibís a quien él ha enviado. Escudriñáis las Escrituras pensando encontrar en ellas la vida eterna;  pero esas mismas Escrituras hablan en mi favor, y, sin embargo, no queréis venir a mi para tener esa vida. Juan 5, 38-40.
Si viéramos la presencia del Reino de Dios en medio de nosotros ya estaríamos unidos.
Solo faltan tres días para abrir la puerta de la misericordia, la puerta es Cristo, el buen pastor, y reconstruirá su cuerpo místico, igual que resucitó al tercer día. Se aparecerá a los discípulos que estén vigilando reunidos y les hará ver uno de los días del Hijo del Hombre, pero los que deseen verlo, si no están unidos en común y vigilando no lo verán. Igual que les ocurrió a los judíos. La samaritana, en cambio, reconoció, primero a Cristo-profeta y llegó a descubrir en su diálogo con él a Cristo-Mesías.
Hoy se cumple
El Espíritu de Señor está sobre mi... Comenzó a decirles: Hoy se cumple esta escritura que acabáis de oír. Todos le aprobaban, y maravillados de las palabras llenas de gracia que salían de su boca, decían: ¿No es éste el hijo de José?. Lucas 4, 18 y 21-22.
La presencia de Jesús no es reconocida, ni en ese momento, ni cuando resucita, ni cuando su cuerpo místico está unido; para los que participamos de un sólo espíritu, ya está en nuestra vida.
Pero cuando venga el Hijo del hombre ¿encontrará fe en la tierra?. Lucas 18, 8
Y ahora entramos también nosotros – imaginamos – que entramos en la sinagoga de Nazaret, la aldea donde creció Jesús hasta llegar casi a los treinta años. Lo que sucede allí es un acontecimiento importante, que traza la misión de Jesús.  Él se levanta para leer la Sagrada Escritura. Abre el rollo del profeta Isaías y elige el pasaje en el que está escrito: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado por la unción. Él me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres” (Lc 4, 18). Después, tras un momento de silencio lleno de la expectativa de todos, dice, en medio del estupor general: “Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír” (v. 21). Angelus 24/01/2016. Papa Francisco, Angelus audio.mp3

La reconstrucción del Templo

El ser nuevo es el ser que surge de la redención y el perdón de los pecados. Como explicó Jesús al fariseo Nicodemo. Juan 3, 4-5. y v. 12-13
“Dícele Nicodemo: ¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo? ¿puede entrar otra vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.”
12 Si no creen cuando les hablo de las cosas de la tierra, ¿cómo creerán cuando les hable de las cosas del cielo?
13 Nadie ha subido al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre que está en el cielo.
Audiencia general 30 de marzo de 2016   Después de esos días

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